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Los Sueños,
camino hacia la
auto-transformación
Los sueños son la puerta mágica hacia el mundo del inconsciente. A través de ellos podemos escuchar la voz de nuestro ser más profundo que nos indica el camino hacia la paz interior y el equilibrio. Para ello debemos estar dispuestos a escucharles, y entablar un diálogo abierto y consciente, o de lo contrario, nuestro mundo onírico nos habla mientras nosotros pasamos por alto sus mensajes y echamos a perder la oportunidad de liberarnos de nuestros traumas del pasado y movernos libremente en el presente. Todas nuestras respuestas actuales, en nuestra vida cotidiana, están condicionadas por los sucesos acaecidos en el pasado, tanto si los recordamos como si no, con todas las improntas emocionales asociadas a ellos. La terapia con los sueños nos ayuda a redescribir nuestras emociones, transformando las emociones dolorosas y traumáticas en experiencias de aprendizaje y autorrealización.
A medida que avanzamos con los sueños y el trabajo de consciencia, éstos nos van aportando más y más, reforzando los lazos de alianza con este método de trabajo interior, personal y de luz. No es así como sucede con otros métodos terapéuticos que tienen un tiempo limitado de ayuda, teniendo que abandonarlo para irnos a otro que nos restaure la confianza perdida y el servicio para el momento evolutivo en que estamos. Y así sucesivamente, agotando nuestro sentir de si vamos por buen camino o por el contrario ¿estaremos dando vueltas en círculo como si de las estaciones del año se tratara?. El trabajo con los sueños nos ofrece, además, la posibilidad de conocer las claves de cómo trabajar con nuestro inconsciente y por tanto, y con el tiempo adecuado de aprendizaje, abrirnos a nuestro maestro interno sin tener necesidad o dependencia de sustancias (sean éstas naturales o no) o terapias adictivas, ya que él nos irá guiando por el camino hacia nuestra sanación.
Aprender a trabajar con los sueños nos da las claves, a cada paso que avanzamos, de elevar nuestro nivel de consciencia, preparándonos al estadio necesario para ser más uno con el Alma y con su Esencia Divina.
El Despertar de Luz