Mandalas
para la salud y el bienestar
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Beneficios terapéuticos
Nivel Físico
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Se sabe que el color tiene su frecuencia de vibración y un sonido que le corresponde. Cada célula, órgano, o parte de nuestro cuerpo, emana una frecuencia de vibración que tiene su correspondencia en un color y forma geométrica. Al pintar mandalas, sintonizando con los colores y sus formas, armonizamos nuestros chakras y nuestro flujo de energía, influyendo en órganos, tejidos, células etc., devolviéndoles su frecuencia de vibración armónica y ayudándoles en su curación.
Nivel emocional y mental
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Inducir a la calma mental y entrar en un estado interior de serenidad y paz, es lo que nos brinda sumergirnos en el tarea de pintar mandalas. Colorearlos, nos ayuda a conectarnos con frecuencias de vibración elevadas y armónicas, que a lo largo de nuestro quehacer cotidiano se van desestabilizando. El stress y las emociones negativas que éste genera, ensombrece nuestra percepción de las cosas y de los acontecimientos. Situarnos en el centro de la esfera, en sus formas, en su color, aquietará nuestra mente y calmará nuestras emociones. Ésto nos liberará del estancamiento y el bloqueo de la energía, y sus posteriores efectos secundarios, pudiendo caer en actitudes rígidas que nos desconectan de la verdadera naturaleza de nuestro ser.
Nivel espiritual
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Pintar mandalas ayuda a reconducir nuestro pensamiento y energía dispersa, al igual que ocurre con la práctica de la meditación. A través del color, la luz y la forma, dejamos de trabajar con el hemisferio izquierdo, intelectivo y racional y potenciamos el hemisferio derecho, intuitivo, creativo y simbólico, provocando el equilibrio entre ambos hemisferios e induciéndo al estado de atención y concentración. Una vez estabilizado ese espacio de quietud interna, psico-física, nos adentraremos más y más profundamente en la meditación, donde se halla la fuente y el origen de la creación, la fuente de energía divina. La forma circular del mandala nos ayuda a resituarnos en el centro y salir de la polaridad, bueno/malo, pasado/futuro etc., manteniéndonos en estado de ecuanimidad y de presencia en el aquí y el ahora.
¿A quién va dirigido?
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Pintar mandalas beneficia a todo el mundo, pues todos llevamos nuestro ser esencial por descubrir. La necesidad de encontrar nuestro centro, nos inducirá a buscar el mandala como medio para llegar a éste.
Empíricamente se sabe de los beneficios terapéuticos del mandala, por numerosos casos de personas enfermas, que han mejorado su salud después de sumergirse en su pintura.
Desde los niños en la escuela, potenciando su concentración y atención, los ancianos que han perdido su interés por su día a día, pasando por los adultos que deseen mayor atención, equilibrio, armonía y serenidad, el mandala beneficia a todo el mundo, sea cual fuere el momento en el que se encuentre.
El Despertar de Luz